

RUTAS DEL CONTRABANDO CULTURAL
Rutas del Contrabando Cultural es el territorio de investigación que activa memorias transgeneracionales y rutas de transmisión invisibles entre Galicia, Brasil y más allá
Introducción
Rutas del Contrabando Cultural es el territorio conceptual de actuación de la investigadora y artista Paloma Klisys para proyectos y procesos creativos relacionados con la conexión con la cultura gallega. No se define como un proyecto aislado, sino como base para el desarrollo de proyectos y procesos creativos a corto, medio y largo plazo. Se configura como un recorte conceptual de fundamentación para el tránsito táctico entre Galicia, Brasil y otros territorios, donde la ancestralidad y la técnica circulan a través de flujos de intercambio autónomo, pero en diálogo y construcción interdependiente, transfronterizo, transgeneracional y translenguajes.
Territorio Conceptual
Este territorio activa el mapeo de saberes que operan más allá de las fronteras geográficas y de las clasificaciones lingüísticas convencionales. Situada en el eje de la galegofonía, Paloma establece una red transoceánica que conecta la cultura y la lengua gallega con el territorio brasileño y otras latitudes, reconociendo la potencia de una matriz cultural común en permanente estado de invención y expansión.
La fundamentación conceptual de esta actuación encuentra su génesis en la historia familiar de la artista: sus ancestros gallegos son originarios de Florderrei das Portas Abertas, una aldea del ayuntamiento de Vilardevós, ubicada exactamente sobre las rutas históricas del contrabando en la frontera seco-raiana. Este territorio de paso e intercambios informales —donde mercancías, personas y saberes circulaban fuera de los circuitos oficiales— sirve de inspiración y cimiento para su práctica artística.
La lógica del tránsito transfronterizo, que caracterizó la vida de sus ancestros, se transpone ahora al campo de la cultura y la tecnología, donde la artista mapea y activa rutas invisibles de transmisión de conocimiento, memoria y creación. La investigación no busca recuperar el pasado como forma de nostalgia, sino como herramienta de activación de memorias colectivas que permanecen vivas en los cuerpos, en las voces y en los gestos. Se trata de un mapeo de flujos que atraviesan océanos, generaciones y lenguajes, resistiendo a los intentos de borrado y clasificación —así como el contrabando histórico resistió a los controles fronterizos.
Linaje, Actualización e Invención
Primera mujer artista de un linaje matriarcal gallego, Paloma opera a través de su trabajo y de sus propuestas. La memoria se convierte en magma poético, gestos artísticos, procesos creativos y registros contemporáneos. Como la primera mujer de esta estirpe en asumir el papel de artista, utiliza este suelo conceptual como un puerto de embarques y desembarques que no son solo herencias, sino actualizaciones de memoria y creación de nuevos registros.
El "contrabando" aquí es la transposición deliberada de elementos ancestrales hacia nuevos lenguajes. El arte interactivo y generativo, el código y la manipulación sonora y audiovisual son características de una práctica que es, al mismo tiempo, recuperación, descubrimiento e invención. No hay jerarquía entre lo ancestral y lo digital —ambos operan como instrumentos de transmisión y transformación. Así como sus ancestros transportaban mercancías a través de rutas clandestinas, Paloma transporta saberes, memorias y técnicas a través de lenguajes contemporáneos, creando nuevos caminos para la circulación del conocimiento.
Metodología: Translenguajes y Procesos Transfronterizos
La investigación en Rutas del Contrabando Cultural opera a través de procesos translingüísticos que reconocen la lengua no solo como sistema de comunicación, sino como territorio de resistencia y creación. El gallego, el portugués, el español y otras lenguas coexisten en un espacio de negociación continua, donde el significado emerge no de la pureza lingüística, sino del encuentro, del roce y de la síntesis.
Los procesos creativos desarrollados bajo este territorio conceptual utilizan múltiples lenguajes —sonido, imagen, performance, código, escritura— como formas de activar y documentar estos flujos. Cada proyecto es una cartografía sensorial de rutas que existen fuera de los mapas oficiales, pero que estructuran profundamente las relaciones entre personas, culturas y territorios. La metodología privilegia la experimentación, la participación y la reconfiguración continua, reconociendo que toda transmisión es también una transformación.
Interdependencia y Construcción Colectiva
Rutas del Contrabando Cultural no es una práctica solitaria. Se configura como un espacio de construcción interdependiente, donde la investigación individual dialoga con saberes colectivos, con comunidades, con otras artistas e investigadoras. La interdependencia no es debilidad, sino potencia —es el reconocimiento de que ninguna creación existe aislada, que toda invención es siempre una reinvención de algo que ya existe en otro lugar, en otra forma, en otra lengua. Este territorio acoge colaboraciones, intercambios y encuentros que expanden continuamente sus fronteras conceptuales. Cada nuevo proyecto, cada nuevo proceso creativo, cada nuevo diálogo añade capas al mapeo de rutas que conectan Galicia, Brasil y más allá. La práctica de Paloma reconoce que la transmisión cultural es siempre un acto colectivo, incluso cuando es realizado por una sola persona.
Manifestaciones Contemporáneas
Los proyectos y procesos creativos desarrollados bajo el territorio de Rutas del Contrabando Cultural asumen múltiples formas: performances audiovisuales, instalaciones interactivas, obras generativas, registros sonoros, publicaciones y, más recientemente, artefactos digitales que exploran la permanencia y la transmisión a través de tecnologías blockchain. Cada manifestación es una actualización del concepto, una nueva forma de activar las rutas, de documentar los flujos, de invitar a públicos diversos a participar en la construcción continua de este territorio. La tecnología no se ve como una ruptura con el pasado, sino como una continuación de las estrategias de transmisión que siempre caracterizaron a las culturas de frontera.
Invitación a la Participación
Rutas del Contrabando Cultural es también una invitación. Una invitación a reconocer las rutas invisibles que nos conectan. Una invitación a participar en la transmisión de saberes ancestrales a través de lenguajes contemporáneos. Una invitación a comprender que el contrabando cultural no es un crimen, sino resistencia —es la forma en que las culturas viajan, se mezclan, se transforman y permanecen vivas. A través de la práctica de Paloma Klisys, las rutas históricas del contrabando en la frontera seco-raiana cobran nueva vida, no como nostalgia, sino como herramienta activa de creación, investigación y transformación cultural.
Paloma Klisys es una artista brasileña de origen múltiple —italiana, lituana y gallega. Su raíz matriarcal migró de Florderrei das Portas Abertas (Vilardevós) hacia Río de Janeiro y después a São Paulo en el siglo XX, un movimiento que fundamenta su práctica actual: la reconstrucción de las rutas de transmisión cultural que conectan Galicia con Brasil, operando como puente activo entre territorios, tecnologías y generaciones